El pavo empirista

Este cuento me encantó, asique lo busqué en internet para agregarlo a este blog. Un ejemplo claro de que no hay nada previsible, y menos aún si hablamos de los hombres.

Había una vez, un pavo científico que estaba en su corral, en una granja. Cierto día, su dueño le llevó comida, a las 9:00 de la mañana.

El pavo científico anotó el hecho en su bitácora, junto con las condiciones del día y la hora a la que ocurrió el evento.

Al día siguiente, ocurrió lo mismo, a las 9:00 de la mañana: el dueño del pavo le llevó comida. Las condiciones atmosféricas eran un poco diferentes, ya que ahora estaba nublado. El pavo hizo las anotaciones correspondientes.

Al día siguiente, a pesar de que estaba lloviendo, a las 9:00 de la mañana, el dueño del pavo le llevó comida. Nuevamente, el pavo anotó el hecho.

Y así, durante un cierto tiempo, se repitió las mismas escenas: bajo cualquier condición climática, e ininterrumpidamente, el pavo científico había recibido comida, de manos de su dueño, exactamente a las 9:00.

Teniendo anotaciones de los hechos, y registrado todo minuciosamente, el pavo hizo esta declaración: en base a los hechos, y a las pruebas, y a la reproducibilidad del evento, declaro con toda certeza, que mañana, mi dueño me traerá comida a las 9:00 de la mañana.

“Mañana” era el día de Navidad.

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