¿Cómo enseñar a leer y a escribir?
Esta es una de las grandes cuestiones que me planteo, al igual que muchos de mis compañer@s de la universidad. Y es que, aunque haya estudiado lengua y literatura en la facultad, nadie me ha enseñando técnicas para enseñar a leer o a escribir.
En la web podemos encontrar mucha información al respecto que puede servirnos de mucha ayuda. Entre otras cosas he encontrado lo siguiente:
PROPUESTA DE TRABAJO DE VICTORIA CORONADO
Con el objetivo de satisfacer las necesidades de cada uno de los alumnos en en lenguaje y lectura, organicé mi salón de clases en cuatro grupos: centro de Lectura con la profesora, centro de escritura, centro de gramática y ortografía y centro de desarrollo de competencias de lectura. Yo me sentaba a leer con el grupo de lectura mientras el resto de los tres grupos trabajaban en otras actividades.
1día. Se trabaja con el grupo completo. Se presenta la lectura con la que se va a trabajar. Se habla del autor, del ilustrador, el título de la lectura y se les pide a los estudiantes que hagan predicciones acerca de la lectura.
Antes de iniciar la lectura se habla de la habilidad que se trabajará durante la semana. El profesor/a inicia la lectura en voz alta y luego le pide a diferentes alumnos que lean un párrafo y se va discutiendo la lectura con todo el grupo.
El profesor/a hace un modelaje de alguna estrategia de comprensión lectora realizando preguntas como: ¿Cómo creen que se va a resolver el problema?, ¿Quiénes son los personajes principales? ¿Cuál es el principio, medio y final de la lectura? En este primer día se trabaja la motivación a la lectura y con todo el grupo completo, durante la clase de Lenguaje. Después, se repasan los temas que se van a trabajar durante la semana, por ejemplo: escritura de una carta para persuadir, los adjetivos calificativos y las palabras esdrújulas.
2día. El profesor o la profesora comenta con los alumnos la lectura leída el día anterior y presenta instrucciones precisas para cada uno de los centros Los pupitres de los niños deben estar agrupados formando cuatro grupos y los niños rotan cada 40 minutos. Cada grupo trabaja en su centro un día a la vez.
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Centro de escritura.
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Centro de gramática y ortografía.
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Centro de trabajo independiente con habilidades lectoras.
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Lectura con el profesor o la profesora. Cuando se trabaja en centros, la profesora o el profesor primero tiene a su grupo dividido en grupos de cuatro y asigna un centro a cada grupo, verifica que en cada grupo estén trabajando debidamente, y luego él o ella se sienta con el grupo de lectura a leer de nuevo, repasar estrategias de comprensión lectora como hacer predicciones, resumir de forma periódica, utilizar un organizador gráfico para ver la estructura del texto, inferir y resumir.
- Rincón de lectura. Allí los niños leen libremente o realizan juegos didácticos.
3día. Antes de iniciar el trabajo en centros, el profesor repasa los objetivos de las actividades a realizar. Luego, los niños rotan en los centros.

MÉTODOS PARA LA ENSEÑANZA DE LA LECTO-ESCRITURA
El método alfabético
“Aprendemos ante todo los nombres de las letras, después su forma, después su valor, luego las sílabas y sus modificaciones y después de esto sus palabras y sus propiedades” Dionisio Halicarnaso
El método de enseñanza más antiguo conocido, promueve la lectura a través del deletreo. Así la palabra “papel” se deletreará “pe-a-pe-e-ele”. Se trata de una práctica compleja porque pareciera distanciarnos del valor significativo de la lengua escrita y más aún, de su significado.
Método silábico
”Se me debe leche”, “si mi dibi lichi”, “so mo dobo locho”
Este método, que se difundió en el siglo XVIII, comprendía varias series de sílabas que podían leerse de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo. De esta manera, se repetían las combinaciones de sílabas lo que facilitaba el aprendizaje de los sonidos de vocales y consonantes.
Método fonético
A comienzos del siglo XIX, comienza a considerase que el “sonido” es un buen punto de partida para la enseñanza de la lectura. De esta manera, diferenciando el fonema de la letra se superaba el deletreo a través del método alfabético.
El método fonético comenzaba con el sonido de las vocales y luego, se iban sumando consonantes. Esta ejercitación preparaba al niño para el aprendizaje de la lectura.
Método global
Este método busca introducir una nueva variable en el aprendizaje de la lecto-escritura: la motivación. Internalizar el proceso de decodificación de todas las letras del alfabeto exige un enorme esfuerzo, por lo tanto, se busca facilitar este proceso a través de diferentes estrategias que van desde colocar ilustraciones como referencias hasta la introducción del juego.
Por otra parte, surge la clara necesidad de unir la significación a la enseñanza de la lectura, esto es, no basta que el niño sepa leer sino que además, comprenda qué es lo que está leyendo. En este sentido, el interés por la comprensión actuaría como un motivador de la lectura.
Método de la palabra generadora
”Mi mama me ama”, “Mi mamá me mima”
Este método presenta una palabra ilustrada que el docente lee en voz alta para que los alumnos puedan repetir su lectura. La palabra, luego se divide en sílabas que a su vez se utilizan para construir nuevas palabras. A medida que se van incorporando nuevas palabras, aparecen nuevas letras y luego se van generando nuevas palabras.
Método psicogenético (o de la psicogénesis)
Los métodos enunciados anteriormente, pese a su variedad, tienen un común denominador: parten del desconocimiento inicial del alumno, esto es, ignoran si el alumno ha avanzado ya por cuenta propia en el proceso de aprendizaje de la lecto-escritura. Las investigaciones realizadas por Ferreiro y Teberosky a lo largo de la década del 70, parecen demostrar que los niños arriban a la escolaridad formal con algún grado de conocimiento respecto del funcionamiento de la lengua escrita, de manera tal que hasta podría especularse que, con el estímulo de una sociedad alfabetizada, el niño puede llegar a descubrir por sí mismo, como es que funciona el lenguaje escrito y adquirir así la capacidad para leer y escribir.
Estas investigaciones realizaron una descripción de las diferentes etapas que los niños van atravesando espontáneamente en el aprendizaje de la lengua escrita. Cada una de estas etapas se caracteriza por una hipótesis que el niño construye respecto al funcionamiento de la lengua. Estos supuestos van evolucionado hasta que se alcanza la completa comprensión del funcionamiento de la lengua escrita.
Hipótesis presilábica
En esta primera etapa, el niño utiliza un conjunto indistinto de letras asignándole cualquier significado. El niño solo comprende que las letras se utilizan para escribir palabras. Sin embargo, esta primera forma de escritura espontánea no es totalmente arbitraria. Existen dos hipótesis que el niño arriesga respecto al funcionamiento de la lengua:
1. Hipótesis de la cantidad: el niño estima que no existen palabras de solo una letra. Establece un mínimo de dos o tres letras por palabra.
Psicogénesis: hipótesis presilábica de la cantidad
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Psicogénesis: hipótesis presilábica de la cantidad
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2. Hipótesis de la variedad: el niño estima que al menos dos de las letras deben ser diferentes. Dos letras iguales, “no dicen nada”.
Psicogénesis: hipótesis presilábica de la variedad
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Psicogénesis: hipótesis presilábica de la variedad
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Hipótesis silábica
En esta etapa, el niño establece una relación entre la cadena sonora oral dada por la pronunciación y la cadena gráfica que utiliza para la escritura. Cada letra, representa pues, una sílaba. A su vez, podemos diferenciar dos hipótesis:
1. Hipótesis silábica sin valor sonoro: no existe correpospondencia entre el sonido de la sílaba y la letra elegida para representarla.
Psicogénesis: hipótesis silábica sin valor sonoro
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Psicogénesis: hipótesis silábica sin valor sonoro
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2. Hipótesis silábica con valor sonoro: existe alguna correspondencia entre el sonida de la sílaba y la letra elegida para representarla.
Psicogénesis: hipótesis silábica con valor sonoro
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Psicogénesis: hipótesis silábica con valor sonoro
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Hipótesis alfabética
En esta etapa, el niño descubre que la relación que se establece entre grafía y fonema (la articulación oral), se corresponde a un sistema fonético y no silábico, por lo tanto, se necesita una letra para representar cada sonido.
Psicogénesis: hipótesis alfabética
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Psicogénesis: hipótesis alfabética
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Hipótesis ortográfica
El niño descubre que el sistema de escritura no es unívoco (igual sonido, igual grafía). Se trata pues, de un sistema ortográfico convencional en el cual existen irregularidades que permiten representar la diversidad de la lengua y permiten una comunicación mucho más precisa y amplia que la que permite la oralidad.
En realidad, lo que estas investigaciones han podido determinar, a grandes rasgos, es, cuales son los pasos que los niños recorren para construir espontáneamente su conocimiento respecto a la lengua escrita. Cabe destacar que los métodos que luego se desarrollaron teniendo en cuenta este marco teórico, requieren una observación crítica que excede al tópico de éste artículo, pero que sin duda, retomaremos en otra oportunidad. Digamos solamente entonces que, estos métodos aspiran a capitalizar los saberes previos de los niños respecto al funcionamiento de la lengua escrita y favorecen aprendizaje por descubrimiento, esto es, un aprendizaje significativo
Cuando se trabaja en grupos pequeños, es importante tomar en cuenta que el manejo del grupo y la disciplina son indispensables para el éxito de este trabajo.